Una Serie de Eventos Afortunados

He estado un poco alejado del blog, básicamente porque he tenido un ritmo de trabajo un poco acelerado últimamente, lo que no me ha dejado mucho tiempo para escribir. Pero la semana pasada lo que me alejó de estos predios ha sido más bien de otro índole y me ha hecho pasar una gran semana en El Mundo Real™

Todo comenzó el lunes, que me fui con mi esposa y mi hermano Darwin (que ahora está viviendo también en Caracas) a Valencia para estar en el cumpleaños de mi abuela (¡87 años! se dice fácil). Nos fuimos en la mañana y ya a mediodía estábamos allá. En principio, la idea era estar hasta el miércoles, para quedarnos al matrimonio civil de mi hermano menor, Alí Daniel, y volver el jueves a Caracas, porque no podía dejar el trabajo abandonado y tenía un proyecto urgente que me esperaba.

Pero ya el martes (y no sin antes bastante insistencia anterior de Karla, mi esposa), me llamó mi prima Dayana para asegurar que iríamos a Maturín (en el oriente del país y como a siete horas de viaje de Valencia) al primer cumpleaños del hijo de mi primo, Jonathan, que además es su hermano.

Tanta fue la presión que recibía de varios puntos (y el hecho de que realmente salimos muy poco porque estoy todo el día pegado a la computadora) que me dije bueno, siempre que puedas encontrar una computadora y conexión a internet, podrás trabajar, para eso te trajiste el pendrive con los programas portables que necesitas y decidí acceder, así que, después del matrimonio de mi hermano, nos dispusimos a viajar con otros miembros de la familia a casa de mi tía Nory. Tengo que hacer notar que mi tía y mis primos se encargaron de todo para que estuviésemos allí, desde los pasajes de ida y vuelta hasta el hotel donde nos hospedamos.

Llegamos el jueves por la mañana Karla, mi tía Lala, mi mamá Dominga (mi abuela), Sol, mis primas Dulce y Stephanie y yo, y enseguida nos fuimos al apartamento de mi tía, donde ya nos esperaban.

Desde el primer momento comenzó el trabajo de preparar todas las cosas para el cumpleaños de Luís Alejandro, aunque al principio yo estaba más preocupado por ponerme a terminar mi trabajo porque el tiempo apremiaba y no me gusta quedar mal. Lamentablemente ése fue el punto negativo del viaje, trabajar fue complicado, en Valencia porque la computadora de mi madre es una pobre señora mayor y lenta y luego en casa de mi tía con problemas de conexión a cada rato y una señal wi-fi que, simplemente, apestaba.

Ya el viernes no pude escapar y tuve que ponerme a colaborar con la preparación del cumpleaños (que era al día siguiente). Además, tuve la suerte poder enviar los archivos al svn ese mismo día a las 4 de la mañana, que conseguí una conexión que funcionase. Aunque eso no aliviara del todo mi stress por estar unplugged

Por otro lado, el sábado llegaron varios de mis tíos, mi madre, mi sobrino Gerardo y algunos de mis primos de Puerto Cabello. Ciudad costera que está al centro-norte del país, y a los que tenía mucho tiempo que no veía. Así que de viernes a sábado todo fue trabajo y diversión (si motimos el hecho de que el tema de la fiesta era ese extraño animal de sexualidad dudosa llamado “Barney”😉 )

La fiesta estuvo genial y duró hasta las tres de la mañana. Tanto niños como adultos la disfrutamos comiendo carne a la parrilla, pasapalos y tomando cerveza como cosacos.

El domingo nos fuimos a ua pequeña finca a pasar el día en un ambiente familiar y relajado, hasta que llegó la hora de despedirnos y volver a casa, que en el caso de mi esposa y yo fue volver a Caracas, donde llegamos ayer a las 5 de la mañana, agotados por el viaje pero realmente felices por una semana muy alegre (y yo doblemente feliz al ver de nuevo a mi familia y ver como Karla se llevaba tan bien con todos los que aún no conocía. Debo decir en este punto que mi familia es inmensamente grande y es realmente casi imposoble que estemos todos juntos, así que disfrutamos cada encuentro y nos volvemos peligrosos para la paz mundial U_U).

Como si esta semana no hubiese sido suficiente, mañana viene de Estados Unidos mi gemelo, que -como ya saben- es nuevo padre y viene para estar presente en el matrimonio de mi hermano Darwin, que será el sábado y luego el del mi hermano Alí Daniel (matrimonio eclesiástico, Alí y mi madre son evangélicos pentecostales) que será el próximo sábado. Aprevecharemos que se quedará en mi casa un par de días para que visite de nuevo mi dojo y podamos entrenar un poco (Carlos también practica Aikido).

Así que, como ven. Son tiempos activos, no sólo en trabajo sino también en gratas celebraciones familiares que realmente me tienen muy contento. Ahora deberé buscar más clientes para solventar los gastos de estos días de fiesta :S

Las fotos las debo. Las publicaré en cuanto las tenga a mano.


2 thoughts on “Una Serie de Eventos Afortunados

  1. siempre es bueno que te des una vuelta por ElMundoReal™ =P, aunque cuando lo hagas, procura dejar todo lo relacionado a computadoras a un lado, veras que tu estancia será mejor😄

  2. ¿Como es eso? Lo de pobre señora mayor entiendo que es la computadora; Que está a la espera que un generoso hijo la cambie por una pentium nueva siiiiiiiiii
    porque yo soy una hermosa y madura dama jajajajajajajajajajaja

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